Escort madura y sensual

Álvaro estaba esperando en un café lujoso junto al teatro, faltaba media hora para que comenzara la obra y esperaba a su acompañante de aquella noche, la había visto en una elegante página de escorts e inmediatamente había llamado su atención. Lo primero que había pensado al ver su perfil lo mucho que se sentía atraído, pues mientras que algunas escorts eran muy delgadas y demasiados jóvenes, ella era una mujer en toda la extensión de la palabra, con un cuerpo apetecible y lleno de curvas.

Nunca le habían gustado las chicas demasiados jóvenes, ni siquiera cuando él mismo había estado en la adolescencia. Las mujeres de los 30 en adelante tenía una seguridad sexual simplemente increíble, lo que las hacía mujeres poderosas y libres. Aquello era lo que más disfrutaba Álvaro en una mujer y por esa razón había decidido concertar una cita con aquella bella Escort llamada Chantal.

El sonido de la puerta del café abriéndose llamó su atención. La mujer que estaba entrando era una rubia con un rostro dulce y sensual, que le sonrió inmediatamente al captar su atención, a medida que se acercaba Álvaro comenzó a sentirme excitado. La piel de Chantal lucia tan suave como la seda y su tono de piel ligeramente tostado le hacía agua la boca.

Lo saludó con un beso en la mejilla y tomó asiento donde Álvaro le indicó, la conversación fluyó ligera y la conexión amena hizo que el deseo aumentará aún más entre ellos. Algunos minutos después, entraron al teatro donde la orquesta nacional tocaría piezas de Bach, estuvieron juntos toda la obra, en silencio. La espera aumentaba las ganas de Álvaro de tocar aquella mujer fascinante, incluso se preguntaba de qué color tendría su sexo, suponiendo que era de un color rosa oscuro, con un poco de violeta, como una fruta muy madura lista para ser devorada.

Y vaya que ella se veía lista y madura.

El camino al hotel de lujo fue lento y la conversación volvió a fluir entre ambos, ella comentaba sus impresiones sobre la presentación en el teatro mientras Álvaro la escuchaba sonriente, siempre le habían gustado las mujeres que apreciaban la buena música. Para cuando llegaron a la habitación la temperatura entre ambos se calentó un poco más, pero fue Álvaro el que tomó la iniciativa, como le gustaba hacer generalmente.

La ayudó a desvestirse lentamente y le pidió que se acostara boca arriba en la cama con las piernas abiertas, mostrándole su sexo. Cuando ella obedeció, él se permitió dejar a la ropa caer sobre un sillón y la miro fijamente, su centro era maduro tal como lo había imaginado y mientras la observaba, comenzó a trabajar sobre su polla sin apartar la vista.

Ella se retorció ante la visión de él dándose placer y lo invitó a unirse a ella, lo que hizo bastante pronto. Mientras entraba y salía en aquel sexo mojado y apretado, Álvaro comenzó a ver las estrellas. Ella seguía el ritmo con sus caderas y gemía desvergonzadamente, disfrutando al máximo también. Unos minutos más bastaron para que los testículos de Álvaro se apretaran y la eyaculación llegara. Sintió se que corrió un mes entero, vaciándose por completo en el interior de su hermosa escort.

Mientras respiraban agitadamente, pero felices, Alvaro pensó en lo maravillosas que eran las Escorts de Lujo.

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