Esta noche calurosa

Esta noche calurosa conduzco mi coche por las calles de Marbella, dirigiéndome al hotel en donde me encontraré con ella.

En una ciudad como esta, de playas tan hermosas, y donde tantos turistas vienen a pasar sus vacaciones, no es difícil encontrar una chica en un bar con quien pasar una noche llena de sudor y gemidos. Pero muchas de esas chicas no son más que unas amateurs.

Por eso siempre he preferido las escorts, que saben los secretos del placer y la complacencia. Y las escorts en Marbella son las mejores.

Han pasado un par de minutos, ya estoy en la habitación, bastante espaciosa, acostado en la cama. Ella, en frente de mí, está vestida con ropa interior de encaje de color rojo, con líneas de tela que recorren su cuerpo de forma sugestiva. A través del encaje puedo adivinar su pecho y la forma de su coño, que puede llegar incluso a ser más excitante que verlo completamente desnudo. Con sus manos suaves me acaricia la parte de atrás del cuello mientras me besa. Sus labios están húmedos y son muy suaves. Su boca se mueve con soltura. Nuestras lenguas se encuentran y juegan un poco mientras ella también me acaricia el pecho, y su boca baja de mis labios hasta mi cuello, las clavículas, y ahora el pecho.

En este punto me tomo un momento para cerrar los ojos y respirar hondo, sintiendo como la sangre se agolpa en mi entrepierna, y una sensación maravillosa se concentra en la boca de mi estómago. Esos labios maravillosos, y su pelo cayendo sobre mi cuerpo me llevan a otro planeta.

Sahsa se recoge el pelo en una coleta. Me quita la camisa, me abre el cinturón y me quita los pantalones, dejándome completamente desnudo, con mi sexo duro, suplicante por ella.

Con sus manos suaves pasa desde el ombligo hasta el falo, acariciándolo. Acaricia los testículos, acaricia la carne dura. Es entonces cuando su boca se acerca. Siento su respiración tan cerca. Lentamente me introduce en su boca.

Con esa misma boca bendecida con la que me estaba volviendo loco al besarme, hace que entre y que salga, lentamente. Toda mi energía se agolpa en mi entrepierna mientras ella lo chupa, lo lame, lo engulle, y se apodera de mí.

Ella sabe que estoy listo para más violencia, y aumenta la velocidad, masturbándome, besándome, lamiéndome.

Justo cuando estoy a punto de correrme le digo que se detenga, que quiero acabar estando dentro de ella.

Con la boca me pone un preservativo y se sube sobre mí. Sus manos suaves se clavan en mi pecho, su entrepierna se agolpa con la mía; siento que estoy tan adentro que he sido tragado por completo; ella con sus piernas fuertes sube y baja. Se siente tan húmedo y tan divino que no puedo aguantar mucho más. y cuando me corro, siento que me aprieta con sus músculos pélvicos, que me exprime por completo.

Un beso con lengua hace que vuelva a la tierra luego de haber viajado al espacio, y no puedo evitar pensar que las Escorts en Marbella son las mejores.

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