La noche de San Valentín – relato erótico

Soy una de esas personas que odia los lunes. No me gusta tener que despedirme del fin de semana y de todas las posibilidades que encuentro en ellos…

No obstante, este lunes será algo especial, porque será el día de San Valentín.

Durante toda la semana he sido testigo de tantos corriendo de un lado al otro, preocupados porque la noche de un fatídico lunes sea perfecta.

Yo no me preocupo por eso. Prefiero disfrutar de las bondades que me ofrece una ciudad como Marbella. Y si hay algo magnífico sobre esta ciudad, eso son las escorts en Marbella.

Porque ¿cómo disfrutar una ciudad si no estás en compañía de una hermosa mujer? y las escorts en Marbella, son las mujeres más hermosas y sensuales que he conocido.

Así que mientras todos ellos están preocupados preparando la noche perfecta, yo sé que ese fatídico lunes de san Valentín será perfecto para mí, porque disfrutaré de una increíble velada junto a Savannah.

De piel morena, sensuales labios y pelo ondulado. Cuando está sobre mí, su olor me hipnotiza, me embriaga, y la erección de en medio de mis piernas parece volverse de piedra, y solo deseo que el tiempo se detenga para mantenerme dentro de ella.

Recuerdo la última vez en que estuve con ella.

Estábamos en la habitación, mirándonos. Sus ojos profundos me tragaban como un pozo del cual no podía salir. Aunque no la estaba tocando, y ella no me estaba tocando a mi, sentía que mi piel se erizaba. Solo esa mirada y sus gestos lascivos eran suficiente para encenderme mucho más caliente que cualquier chimenea.

Verla caminar hacia mí, con esos tacones altos que tan bien torneaban sus piernas, con ese andar tan sensual… el mundo parecía moverse sacudirse en terremotos.

Acercándose a mí, acariciándome el pecho y susurrando cosas sucias, ya estaba bajo su hechizo, sumergido en el éxtasis del deseo.

Lo siguiente que sucedió fue tan rápido y repentino que mal lo puedo contar. Especialmente porque mis ojos se mantuvieron cerrados la mayor parte del tiempo. Recuerdo estar en la cama, con los ojos cerrados, y abrirlos para encontrarla succionándome hasta el fondo, llevándose todo de mi. Me retorcía de placer con su boca alrededor de mi, lamiendo, chupando, consumiéndome.

Recuerdo verla de nuevo, dándome la espalda, mientras entraba y salía de ella una y otra vez. La tomaba por las caderas y la atraía hacia mí, empujando y empujando para meterme hondo dentro de ella. Y el último recuerdo, el que más disfruto, y con el que a veces dejo volar mi onanismo, es de ella sobre mí, brincando como un conejo, gimiendo y haciéndome gemir. Fue en esa posición, viendo su cara de placer, que me corrí como nunca me he corrido en la vida, tanto, tan intenso y tan placnetero que es algo que debo repetir.

Es por eso que no puedo esperar a que sea lunes, encontrándome de nuevo en cueros con esa hermosa mujer, enfrentándonos como se pueden enfrentar las personas durante el sexo: a ver quien disfruta más. es por eso que disfruto tanto esta ciudad, porque las escorts en Marbella son maravillosas.

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