Un trio casual – relato erótico

Hace más calor que en casa. Se siente el olor a playa y todo alrededor es incitante.

Es una ciudad estupenda para divertirnos, y hasta ahora nos hemos divertido mucho. Hemos ido de fiesta, hemos ido a la playa, hemos deambulado por ahí, viendo todo lo que hay que ver. Solo nos queda disfrutar de aquello que no hemos disfrutado aun: las escorts en Marbella.

La chica nos atiende en un piso discreto en un hotel. Solo estamos ella, mi colega y yo. Es un poco más caro cuando es una pareja, pero vale la pena la experiencia. Aunque, en otras ocasiones, he estado con Escorts de lujo en Marbella, en solitario, hay algo en los tríos que me gusta mucho. A veces me gusta hacer tríos con dos chicas a la vez, especialmente cuando ellas ya se conocen… pero también me gusta hacer tríos a la inversa.

Una copa, risas y comentarios picantes hacen que comience a subir la temperatura en el lugar. La chica luce increíble. Es increíblemente sexy y cada movimiento suyo parece incitar. Siento la erección nacer en mis pantalones.

Ella lo nota y acerca su mano, acariciándome suavemente. Levanto un poco la mirada y veo que hace lo mismo con mi colega. Me gusta participar, ´pero también me gusta ver.

Cuando me doy cuenta, ella está agachada. Ambos bajamos nuestras braguetas y nos acercamos más a ella, que nos coge, a uno con caga mano, y se turna. Primero me chupa a mí, luego lo chupa a él.

Se ensaña, engulle, disfruta, y lame, y luego pasa al otro. La porción perfecta para ambos, no hay preferencia entre ninguno de los dos: ambos estamos excitados y ella se excita con ambos. Pero a mí me gusta más que me chupen, así que ola quiero para mí. Mientras tanto, mi colega se coloca el preservativo y entra.

Ella gime con sexo en su boca, se retuerce y lo saborea con mucha más fuerza. Él le da sin piedad.

Cambiamos de posición. Él se sienta sobre un sofá, ella se coloca un plug y luego se sienta sobre él, ensartada, y empieza a saltar, hacia arriba y hacia abajo. Yo lo veo mientras me toco.

Luego e unos instantes, se saca el plug y me dice que me acerque. Hay lubricante, con el que se llena y me lleno, y las sensaciones son más suaves y deliciosas.

Así entro en un hoyo apretado, que me succiona, a pesar del lubricante. Empujo y empujo mientras ella salta, y la doble penetración la hace gemir con más fuerza, como en éxtasis. Nosotros también gruñimos.

La tomo del cuello, le beso la oreja y atraigo su boca hacia mí. Disfruto su boca, y veo que mi colega sostiene sus pechos. Ella parece electrificada, cada vez más abierta, sintiéndonos a ambos entrar y salir.

Yo soy el primero en correrme, con una vibración que me estremece y la estremece a ella también. Apoderada del deseo, salta y salta hasta hacer que él se corra también.

Luego nos besa a ambos, con una risa en los labios. Solo nos queda lavarnos y probar de nuevo, cambiándonos de lugar.

Siempre me encanta disfrutar de las escorts en Marbella.

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